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Parece un sueño, pero la feminidad vuelve a estar de moda. El romance y el optimismo despreocupado marcan el regreso de prendas listas para llevar que estilizan la figura de la mujer. Mujeres fuertes, independientes con un sentido innato de desenfado y diversión son la inspiración de ésta tendencia. Las alusiones van desde las diosas griegas del monte Olimpo y su feminidad, cubiertas y envueltas en resurgidos vestidos a la liberal bailarina de los años veinte y sus vestidos a capas y cintura caída. La moderna feminidad evita parecer muy de niña y es sutílmente sexy, sin ser chillona. Los estilos de ropa interior tienen un gran defecto, dejando a la mujer fatal en varios estados de desnudo, pero la apariencia se mantiene ligera y dulce. El tema de salón de noche dirigido a los nocturnos y chicas de fiesta gana diversión. El tono aligerado que prevalece redefine el feminismo enfoceandose en abrazar la feminidad, no en negarla. |
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